El entrenador argentino Matías Almeyda volvió a quedar en el centro de la escena tras lanzar una fuerte declaración contra el arbitraje: “Ya no hablaré más con los árbitros; otros pueden, yo no”.
La frase llegó luego de una sanción disciplinaria que lo dejó varios partidos fuera del banco y que, según expresó, considera desmedida.
El actual técnico del Sevilla FC fue expulsado en el último encuentro de LaLiga tras protestar una decisión arbitral que consideró injusta. Días después, el comité disciplinario confirmó una suspensión que generó malestar en el cuerpo técnico y en parte del plantel.
En conferencia de prensa, Almeyda se mostró visiblemente molesto y cuestionó la vara con la que, según él, se miden las conductas de los entrenadores.

“Hay situaciones similares en otros partidos que no se castigan de la misma manera. Parece que algunos pueden decir cosas y otros no”, sostuvo el ex mediocampista de la Selección Argentina.
Si bien evitó apuntar directamente contra un árbitro en particular, dejó en claro su desacuerdo con el sistema disciplinario.
Desde el club andaluz acompañaron públicamente a su entrenador, aunque evitaron profundizar en la polémica para no agravar la situación institucional. Mientras tanto, Almeyda deberá seguir los próximos compromisos desde la tribuna, en un tramo clave del campeonato.
La declaración abrió un nuevo debate sobre la relación entre técnicos y árbitros en el fútbol español, donde las protestas en el campo suelen derivar en sanciones inmediatas. Almeyda, fiel a su estilo frontal, optó por marcar postura. Ahora, el desafío será sostener el rendimiento del equipo sin su presencia directa al borde del campo, mientras la discusión arbitral vuelve a ocupar un lugar central en la agenda futbolera.


