Cristiano Ronaldo anunció su retiro de la selección de Portugal y puso punto final a una de las carreras más extraordinarias en la historia del fútbol internacional. A los 41 años, el delantero decidió cerrar su etapa con el combinado nacional después de más de dos décadas defendiendo la camiseta de su país.
El astro portugués se despide como el máximo goleador histórico del fútbol de selecciones masculinas, con 146 tantos en 234 partidos disputados. Su trayectoria comenzó en agosto de 2003, cuando debutó con apenas 18 años, y atravesó seis ediciones de la Copa del Mundo y distintas generaciones del seleccionado portugués.

Durante esos años, Ronaldo consiguió dos de los títulos más importantes de la historia de Portugal: la Eurocopa de Francia 2016 y la UEFA Nations League de 2019. También levantó nuevamente este último trofeo en 2025, consolidando su lugar como una de las figuras más influyentes del deporte de su país.
Su despedida representa el cierre de una era para el fútbol portugués. Desde su aparición internacional, Cristiano se convirtió en el principal referente de una selección que pasó de depender de sus individualidades a consolidarse como una potencia europea.
La decisión, sin embargo, no implica el final de su carrera profesional. El delantero continuará vinculado al fútbol de clubes, mientras comienza una nueva etapa lejos de las convocatorias internacionales.
La salida de Ronaldo abre también un interrogante sobre el futuro de Portugal y la sucesión de un liderazgo que marcó a varias generaciones. Su legado excede los números: transformó la dimensión internacional del seleccionado y protagonizó durante años una rivalidad histórica con Lionel Messi que definió buena parte del fútbol mundial del siglo XXI.
Portugal pierde a su capitán, a su goleador y a uno de los símbolos más importantes de toda su historia deportiva.


