Boca recibió una noticia que golpeó fuerte al plantel. Tomás Aranda, una de las grandes apariciones del equipo durante la temporada, sufrió una fractura de peroné en la pierna derecha durante un entrenamiento y deberá permanecer varios meses alejado de las canchas. La lesión representa una baja importante para el equipo de Rodolfo Arruabarrena, que afronta un segundo semestre con múltiples objetivos.
El mediocampista se lesionó el miércoles 26 de agosto durante una práctica en el predio de Boca. En una acción desafortunada, su botín quedó trabado en el césped y sufrió una lesión en la zona de la sindesmosis, la articulación que conecta la tibia con el peroné. Los estudios posteriores confirmaron la fractura y determinaron que debía ser intervenido quirúrgicamente.

La operación se realizó el jueves y, según informó oficialmente el club, fue exitosa. Aranda fue intervenido de la fractura del peroné derecho y comenzó inmediatamente una recuperación que demandará varios meses. Las primeras estimaciones indican que estará entre tres y cuatro meses fuera de las canchas, por lo que no volvería a jugar durante lo que resta de 2026.
La ausencia del juvenil supone un problema importante para Arruabarrena. Aranda se había convertido en una pieza fundamental del equipo y había asumido un rol protagónico con la camiseta número 10. Su buen rendimiento lo había transformado en uno de los futbolistas más destacados del plantel.
Ahora, el entrenador deberá encontrar una alternativa para cubrir su lugar. Alan Velasco aparece como una de las principales opciones para ocupar esa posición, aunque Boca también cuenta con otras variantes dentro de su plantel.
Mientras el equipo continúa su camino en el Torneo Clausura, la Copa Argentina y la Copa Sudamericana, Aranda afrontará un desafío completamente diferente: recuperarse, volver a ponerse a punto y esperar el momento de regresar a una cancha.
Con apenas 19 años, el objetivo será dejar atrás este duro golpe y volver más fuerte.


